Esta pareja lo obtuvo todo.
Los dos fueron sanados, él de una espalda lesionada, y ella del tormento de un demonio que tenÃa su cabeza adolorida por muchos años. Además ambos recibieron el bautismo en el EspÃritu Santo, y las nuevas lenguas que habÃan estado anhelando por mucho tiempo.
Hyderabad
Sankar tenÃa que usar lentes tan gruesos que casi no podÃamos ver sus ojos. Fue sanado milagrosamente y le fue dada una visión 20/20.
lla tenÃa un asma severa y artritis. Casi no podÃa caminar a causa del dolor, pero después del servicio, ella recibió su sanidad y fue capaz de correr alrededor de todo el edificio de la iglesia.
Testificó esa tarde de que ahora podÃa respirar con libertad y con facilidad y que también todo el dolor en su cuerpo se habÃa ido.
Hyderabad - India
enia una enfermedad de la piel en mi mano, mi piel se haba puesto negra. Pero cuando escuche la ensenanza sobre la Fe, ore Marcos 11:24 como usted dijo, y recibi mi sanidad. La enfermedad en mi piel desaparecio y mi piel es como nueva. Le doy gracias a Dios por esto. Mathma G.
o Soy un Ingeniero en Construcción y el año pasado en una construcción me clavé un clavo grande en mi pie izquierdo. Por los últimos 3 meses toda mi pierna me dolÃa, pero no podÃa sentir nada en el pie. SentÃa como que tenÃa un coágulo o gangre na pero cuando
la Hermana Audrey oró, sentà el
poder sanador que entró en mi cuerpo. Ahora puedo decir, que estoy completamente sano. El dolor se ha ido por completo, la sangre está circulando bien.
Alabado sea El Señor.
L año pasado escuché a Audrey enseñando sobre la fe y sobre la sanidad divina. Después de que ella se fue me sentà muy enferma y muy débil.
Mi esposo oró por mà pero nada ocurrió. Pero entonces él me recordó de lo que Audrey enseñó: Qué estarÃa haciendo si usted estuviera sana? Yo estarÃa yendo al ensayo de adoración contesté. Asà es que mi esposo me dijo tú estás sana, levántate, y pon tú fe a trabajar. Cuando regresé del ensayo mi fiebre y la enfermedad se habÃan ido, estaba perfectamente sana,
Gloria a Dios!
Iba S. India
Muchas gracias por su predicación sobre la fe! Yo habÃa estado sufriendo de la enfermedad de Reflujo de Ãcidos, por casi siete años. He estado creyendo por mi sanidad, pero mis acciones no estaban perfectamente alineadas con mi fe y mi confesión. Durante su mensaje recibà revelación más profunda. Y empecé a actuar sobre mà fe y fui totalmente sanada de todo sÃntoma dentro de 36 horas. Ahora puedo disfrutar de comidas condimentadas, jalapeños y puedo tomar agua sin despertarme sufriendo por las noches. Le doy gracias a Dios por sus promesas, Lo alabo por Su Fidelidad, y estoy agradecida de que usted sea su sierva fiel!
Richard E. Cincinnati
Mi esposo y yo, habÃamos estado tratando por largo tiempo de tener un segundo hijo. HabÃamos estado orando: "Padre si es Tú Voluntad". No estábamos creyendo en Fe. Las predicaciones de Audrey nos ayudó a darnos cuenta lo que significa el pasaje de Marcos 11: 22-24. Después de que ella impuso manos sobre mÃ, empezamos a creer que habÃamos recibido a nuestro hijo. En dos meses, nos dimos cuenta que nuestro segundo hijo venÃa de camino. En agosto del 2000, di a luz a Timothy.
Beckie - Jacksonville, FL
e emociona mucho reportar que m i espalda está completamente sana! Muchas gracias por poseer las inquebrantables promesas de sanidad, Jesús está vivo y Jesús sana!
Brevemente: en una clÃnica local me habÃan diagnosticado hernia en un disco. La incomodidad era bastante escandalosa y desgastante y me afectaba hasta la parte baja de mi pierna. Después de recibir la ayuda del mundo durante aproximadamente tres meses, finalmente le permità a Jesús amarme con el Más Grande Amor. En la Iglesia, escuchando de verdad, sintiendo y aceptando el mensaje de la sanidad de Dios, se me despertó una expectativa y una disposición por recibir.
Casi no podÃa esperar a que usted terminara su enseñanza para que yo pudiera pararme en la fila de oración para sanidad. Fui la primera en ponerme de pie y la primera en llegar al frente. Estaba sobrecogida por mà sanidad y por el Amor de Dios por todos nosotros.
Dios te ama a ti y a Fred, y las poderosas obras que están
realizando para el Reino, y yo
también les amo!
Caroline T.
St Augustine, FL
Querida Hermana Audrey, la conocà en la Conferencia de los Pastores Karnataka. Quiero compartir con usted el poderoso milagro que Dios operó a través suyo. Yo sufrÃa de severos Dolores de cabeza desde la infancia. HabÃa visitado varios médicos, pero fueron incapaces de descubrir cuál era mi enfermedad y sus medicamentos eran inútiles.
No tenÃa esperanzas. Cada seis meses tenÃa que atravesar por estos terribles dolores de cabeza y hubo un tiempo, que no podÃa ni ver por lapsos de hasta 5 a 6 horas. El dolor permanecÃa por dÃas, inclusive tenÃa ansiedad por mi matrimonio y por el futuro, debido a esta terrible enfermedad, y habÃa un profundo llanto en mi corazón.
En abril de 2006, tuve otro ataque de migraña, pero le doy gracias a Dios que la conocà en la residencia del pastor Nazim.
Usted impuso sus manos sobre mà y oró por mÃ. Usted entonces dijo: que habÃa sentido el poder del EspÃritu Santo atravesándola a usted y entrando en mÃ, y que desde ese instante en adelante nunca más tendrÃa que atravesar por este terrible dolor.
Alabanzas sean dadas al Dios Todopoderoso, porque no he vuelto a tener ningún dolor de cabeza en dos años. Le doy gracias a Dios por su Ministerio en la India. Soy miembro
de la Iglesia del Rev. Suresh y le estoy ayudando en el Ministerio. Además he podido terminar mi Diplomado en TeologÃa. Mi deseo más profundo es el de proclamar al Nuestro Señor Jesucristo adondequiera que El me guÃe.
Gracias a Jesús, Dios le bendiga.
Stephen-India.
uve un corazón bastante enfermo desde una temprana edad. No podÃa correr o hacer alguna otra actividad, sin quedarme sin aliento. TenÃa palpitaciones irregulares que me hacÃan sentirme muy cansado y mareado
todo el tiempo. También me dolÃa mucho la espalda . No podÃa sentarme por mucho rato y tampoco me podÃa agachar. En la escuela, escuché a la Hermana Audrey enseñar sobre la sanidad divina y después de que ella
me impuso las manos, mi corazón
volvió a ser un corazón normal y ella me dijo que fuera afuera a correr.
Yo lo hice y regresé maravillado
porque tanto mi corazón como mi espalda estaban completamente sanos.
Querida Hermana Audrey, mi padrastro tenÃa un dolor muy grande en sus piernas, por más de una semana y los médicos no sabÃan lo que le sucedÃa. Yo no sabÃa qué o cómo orar por él, pero una noche después de escuchar sus enseñanzas, recibà el entendimiento de parte del Señor. Mi padrastro no es cristiano y no vive con nosotros, asà es que no podÃa poner mis manos sobre él, pero regresé a la casa y le ordené al diablo quitar sus manos de sobre mi padrastro.
Oré y ejercité autoridad como usted me enseñó esa noche.
Al dÃa siguiente llamé a mi padrastro y él me dijo que todo el dolor se habÃa ido.
Muchas gracias por su corazón, y yo sé que el Dios que veo en usted es también mi Dios. Gracias de todo mi corazón.
Stefany - Peru
Asistà a una reunión Pentecostal en el 30 de octubre de 1995. En la reunión la Hermana Audrey, entregó el mensaje del Señor, luego oró por mà y por mà esposa. Sentà el toque milagroso del Señor y caà ahà mismo. Usted le dijo a mà esposa que el Señor me habÃa liberado y nos animó a que visitáramos una iglesia. Esa misma noche, en mis sueños, escuché claramente la voz de Dios. La escritura que oà era IsaÃas 43:1 mi hijo Yo Te He creado, Yo Te formé, no temas porque Yo te redimà y Te He llamado. Mi esposa y yo rendimos nuestra vida, con todo nuestro corazón al Señor y Dios nos llenó con Su EspÃritu.
Ahora soy un pastor y en los pasados nueve años, Dios nos ha permitido plantar tres Iglesias, una fraternidad de mujeres, un ministerio de niños y una villa y algunos estudios bÃblicos. Hemos entrenado y discipulado a 10 jóvenes quienes están asistiendo ahora a Escuela BÃblica. Tenemos tres hijos adultos, y todo nuestra familia está de lleno en el Ministerio a tiempo completo. Alabado sea El Señor, toda la Gloria y Todo el Honor sean para El Solamente.
Pastor Elijah / Chennai India
Estuvo sufriendo de asma por largo tiempo. Después de que escuchó que Dios querÃa verlo sano y averiguar cómo recibir su sanidad, él no esperó a que nadie le impusiera las manos, sino que se apropió por la fe de su sanidad. Regresó a la Escuela para testificar, que ahora podÃa respirar sin ningún problema y que no ha vuelto a tener ningún ataque de asma.